El proyecto está concebido como un conjunto de uso social, técnico y educativo, de disfrute, de experimentación y sensibilización ambiental que pretende transmitir a toda la Comunidad los conocimientos y actitudes necesarias para alcanzar un futuro de sostenibilidad.

El edificio del CRA dispone de una superficie total construida de 3.500 metros cuadrados y alberga un Área de Educación e Interpretación Ambiental, un Área administrativa y otra Multifuncional, con espacios para exposiciones, talleres de trabajo, salón de actos y zonas de consulta y documentación (CIDA).

El Centro de Recursos Ambientales (CRA) se convertirá en un centro de referencia para divulgar las nuevas tendencias sobre gestión ambiental, sostenibilidad, educación ambiental y participación ciudadana.

El CRA es ecoeficiente y bioclimático y su diseño y construcción está basado en los principios de sostenibilidad, aplicada a todas las fases del proyecto, desde su concepción hasta su edificación y puesta en funcionamiento. El ahorro energético y la reducción en el consumo de agua han sido los retos más importantes a los que ha hecho frente el proyecto.

El edificio es un prisma emergente y transparente y está proyectado con una planta baja semienterrada que disminuye el impacto de la edificación en el entorno natural. El semienterramiento del edificio, el uso de muros de hormigón y termoarcilla y la utilización de fibra de celulosa de papel reciclado como aislante permiten un considerable ahorro energético inicial, complementado con el sistema de climatización general de suelo radiante-refrescante que aprovecha la energía solar térmica permitiendo un importante ahorro en calefacción en invierno y la refrigeración gratuita en verano. El edificio dispone además de una bomba de calor, una máquina de absorción y una caldera de biomasa.

La iluminación procede de lámparas de bajo consumo y cuenta con un sistema de gestión del alumbrado que regula el flujo luminoso en función de las necesidades.

El aparcamiento se encuentra semioculto entre vegetación autóctona y pérgolas realizadas con paneles solares fotovoltaicos que proporcionan al edificio la energía eléctrica necesaria e incorporan el resto a la red general.

El entorno del edificio dispone de un sistema de drenaje que permite la captación y recogida del agua de lluvia, su filtración a través de colectores y tuberías para su posterior reutilización en todo tipo de usos excepto el consumo humano.

El proyecto del CRA ha sido galardonado con el primer Premio de Edificación Sostenible de Castilla y León, convocado por el Instituto de la Construcción de Castilla y León y la consejería de Fomento. También ha obtenido el prestigioso certificado de Sello Verde que otorga el Green Build Challenge (GBC) y ha sido seleccionado para representar a España en la Conferencia Mundial “Sustainable Building Challenge 08” que se celebró en septiembre en la ciudad australiana de Melbourne como ejemplo de construcción sostenible de un edificio no residencial.