El C.R.A. Descripción general

El C.R.A. Descripción general

FOTO: El PRAE iluminado al atardecer

Características y estructura

El PRAE está dotado con un edificio ecoeficiente y bioclimático, el Centro de Recursos Ambientales, de 3.500 m2 de superficie total construida para exposiciones, salón de actos, sala de documentación y consulta, espacio multifuncional para talleres de trabajo y zona administrativa.

Como referente en materia de sostenibilidad su diseño ha atendido de manera especial el uso racional y responsable de los recursos, tratamiento de residuos, energías renovables y uso del agua

El edificio ha sido construido por Ferrovial – Agroman S.A. y diseñado por la empresa Odi Mas P, S.L. con la participación de los arquitectos Eduardo Carazo Lefort, Paloma Gil Jiménez, Alberto Grijalba Bengoetsxea, Julio Grijalba Bengoetxea y Victor J. Ruiz Méndez.

 

Exposición permanente:
441,78
Exposiciones temporales: 251,00
Centro de documentación: 148,17
Sala audiovisuales: 233,67
Salas de reuniones y polivalentes: 263,80
Almacenes: 265,85
Dependencias administrativas y archivos: 402,90
Instalaciones: 495,55
Planta baja: 2.391,05
Planta primera: 856,79
Edificio instalaciones: 293,82
Total superficie construida: 3.541,66

 

Sostenibilidad en la construcciÓn

Criterios de sostenibilidad incorporados

Imagen aérea del Parque en fase de construcción

En el diseño y ejecución del edificio se ha prestado especial atención a la sostenibilidad ambiental, tanto de los sistemas como de los materiales constructivos y el uso de energías renovables.

El edificio constituye en sí mismo un recurso educativo y un ejemplo representativo de ecoeficiencia constructiva, destacándose los siguientes aspectos:

  • El uso eficaz de los recursos: agua, energía y materiales, favoreciendo la reutilización y la captación directa.
  • La minimización de los impactos negativos sobre el entorno en todas las fases de la ejecución y durante su funcionamiento.
  • La promoción del ahorro y la reutilización de elementos y materiales de construcción.
  • La incorporación al proyecto de criterios ecoeficientes para la futura fase de abandono, de forma que los residuos que se originen sean lo más recuperables posible.

Certificación y reconocimientos ambientales

El GBC (Green Building Challenge) ha concedido al Centro de Recursos Ambientales la calificación de 3,47 puntos, máxima puntuación hasta ese momento para un edificio en España.

El Centro de Recursos Ambientales ha conseguido el Primer Premio a la Edificación Sostenible Castilla y León 2005-2006 y ha representado al Estado Español, junto con otros proyectos, en la Conferencia Mundial Sustainable Building Challenge 08, organizada por la IISBE (Internacional Initiative for a Sustainable Built Environment) que se ha celebrado entre el 21 y el 25 de septiembre de 2008 en Melbourne (Australia).

El edificio ha sido construido por Ferrovial – Agroman S.A. y diseñado por la empresa Odi Mas P, S.L. con la participación de los arquitectos Eduardo Carazo Lefort, Paloma Gil Jiménez, Alberto Grijalba Bengoetsxea, Julio Grijalba Bengoetxea y Victor J. Ruiz Méndez.

 

Deconstrucción sostenible

El Centro de Recursos Ambientales

El PRAE se asienta en la parcela que ha alojado el Centro de Interpretación de la Naturaleza de Valladolid desde 1987. Un centro que fue pionero en su día en la puesta en práctica de las entonces nuevas teorías sobre la interpretación y la educación ambiental.

Más de 200.000 escolares, profesores y alumnos, han visitado en estos 20 años sus instalaciones, siendo sus principales destinatarios y usuarios. Allí han encontrado sugerentes mensajes, conocimientos, documentales, juegos, exposiciones…etc. sobre el medio natural de Castilla y León.

Como paso previo al inicio de las obras del Centro de Recursos Ambientales, se acometió la demolición del edificio del CINVA y de sus instalaciones auxiliares bajo las siguientes premisas:

  • Respeto a los principios de jerarquía de las Directivas Comunitarias en materia de residuos: reducción, reutilización, reciclaje y en último término eliminación en depósitos controlados.
  • Documentación de las actuaciones llevadas a cabo mediante registros y controles de destino para cada una de las fracciones de materiales obtenidas.
  • Separación y segregación en origen de las diferentes fracciones de materiales procedentes de la demolición con objeto de dar a cada uno el destino más adecuado.
  • Proximidad en la gestión, prefiriendo la búsqueda de soluciones próximas con objeto de minimizar los riesgos y reducir los consumos de materias primas derivados del transporte.

Destino de los materiales

Para la asignación de destino a cada una de las distintas fracciones se ha tenido en cuenta las características físicas del residuo y su consideración legal, así como la naturaleza del destinatario.

En este sentido, resulta interesante resaltar el destino que se ha dado al edificio prefabricado, que se encuentra actualmente prestando sus servicios en el Centro Vallesgueva de la Asociación Vallisoletana de Protección de Autistas.

Para reubicar los árboles se utilizó la técnica del escayolado que consiste en excavar una trinchera alrededor de las raíces y hacer una especie de enorme tiesto con malla metálica y yeso. Una vez que el yeso fragua, se saca el conjunto y se trasplanta.

La deconstrucción sostenible implica igualmente la descontaminación del terreno, para lo cual se llevó a cabo el vaciado y limpieza del depósito de combustible. Todos los materiales que tienen la consideración de peligrosos se entregaron a gestor autorizado.

Con la madera procedente de las vigas se han fabricado pisapapeles con la inscripción de su origen: “Centro de Interpretación de la Naturaleza 1987-2007.

Para la retirada de tierras vegetales sobrantes se llevó a cabo una doble pasada de pala, retirando las tierras en dos fracciones. De esta manera se consigue una mejor calidad y se facilita su aprovechamiento.

Parte de las tierras se reutilizan en el propio proyecto PRAE, principalmente en la zona del parque ambiental y el resto en el vivero forestal que está al oeste del PRAE. La tierra vegetal debe almacenarse de manera separada al resto de materiales para evitar su contaminación y la pérdida consiguiente de fertilidad, estructura y textura.

Gran parte de los materiales inertes se han utilizado en el parque ambiental para conseguir la topografía deseada. Estos materiales han sido objeto de control y tratamiento, disponiendo los materiales de mayor volumen, vistosidad y apariencia en zonas descubiertas como evidencia de la reutilización de los materiales.